El ministro
guatemalteco de Economía, Luis Oscar Estrada, dijo en una rueda
de prensa que "en términos generales el balance del CAFTA
para Guatemala ha sido positivo", aunque aclaró que es muy
difícil hacer una medición precisa "en un sólo
año" de vigencia.
Lo más importante, destacó Estrada, es que los productos
guatemaltecos, a partir del tratado comercial, "han tenido aceptación"
en el mercado estadounidense.
El CAFTA cobró vigencia en Guatemala el 1 de julio del año
pasado, con lo cual el 94 por ciento de los productos que exporta este
país centroamericano a Estados Unidos empezaron a ingresar libre
de impuestos, al igual que el 82 por ciento de los que importa desde
el mercado más grande del mundo.
En el año 2005, las exportaciones guatemaltecas alcanzaron un
total de 3.378 millones de dólares, el 52,5 por ciento de ellos
del mercado estadounidense; mientras que las importaciones fueron de
8.815 millones de dólares, el 38,7 por ciento proveniente de
Estados Unidos.
Hugo Maul, director del Centro de Investigaciones Económicas
Nacionales (CIEN), entidad que por encargó del Ministerio de
Economía realizó un estudio sobre el impacto del CAFTA
en su primer año de vigencia, explicó que gracias a este
tratado la economía guatemalteca tuvo un crecimiento de entre
0,5 y 0,8 por ciento.
Las exportaciones guatemaltecas hacia Estados Unidos, gracias al CAFTA,
se incrementaron en este año el 6,5 por ciento, en tanto que
las importaciones crecieron 1,9 por ciento.
Además, aseguró Maul, "derivado del CAFTA se generaron
entre 4.000 y 4.500 nuevos empleos", y los ingresos tributarios
sólo tuvieron una reducción del 0,1 por ciento, "significativamente
menos de los que se había previsto".
Para que los beneficios del tratado comercial sean más sentidos,
concluyó Maul, "a mediano plazo deben consolidarse las reformas
legales iniciadas (...) y continuar con la línea de política
pública de comercio exterior" desarrollada a partir del
CAFTA.