Freddy
Andrés López, asignado a la escolta del alcalde de la
localidad de Pupiales (suroeste) desde hace más de un año,
casado y padre de dos hijos, se suicidó el fin de semana quizá
porque no recibía la atención que requería, señaló
el burgomaestre Norberto Revelo.
Revelo dijo a la emisora La FM que el caso del secuestro y posterior
muerte en cautiverio de once de los doce diputados del departamento
del Valle secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
(FARC) en 2002 revivió su "historia dramática".
El policía, de 32 años, fue retenido por la guerrilla
en una ataque a la población de Miraflores, en el sureño
departamento del Guaviare, en agosto de 1998, y estuvo cuatro años
secuestrado.
"El muchacho no logró (...) hacer una vida normal, después
de estar retenido en las selvas de Colombia por lo que tuvo que padecer
(...) y eso (la situación) nos deja muy en alerta a todas las
autoridades", subrayó el alcalde de Pupiales.
López se quejaba con frecuencia "del olvido" por su
condición de ex rehén y que "no eran tenidos en cuenta
cuando había ascensos", agregó Revelo.
El alcalde señaló que cuando su escolta "escuchaba
el 'avión fantasma' (de la Fuerza Aérea , que es despachado
cuando se producen ataques guerrilleros), buscaba dónde refugiarse".
Con la familia del policía "hablábamos de que debía
buscarse ayuda psicológica", puntualizó el funcionario.