Tegucigalpa
- No todo en la vida cotidiana del presidente Manuel Zelaya es formalismo
y protocolo, es decir, extensas reuniones ministeriales, toma de decisiones
de Estado o firma de montañas de documentos oficiales, también
hay espacio para el esparcimiento y del relax, especialmente con la
familia.
El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, es conocido entre sus gobernados
por sus folklorismos y excentricidades, que muchas veces lo han llevado
a conducir una veloz y potente motocicleta Harley Davidson por las calles
de la capital, montar un brioso corcel en las ferias de pueblo o subirse
en un avión supersónico F-5
para surcar los aires.
No conforme con esa conducta de adolescente rebelde que constantemente
pone en aprietos a su nutrida guardia personal, ahora el gobernante
de los hondureños también tiene el tiempo para dejar a
un lado los F-5 y las motocicletas, y tomar la guitarra para mostrar
sus dotes artísticas y hacer de trovador romántico.
En varios vídeos, enviados por su hija Hortensia Zelaya, más
conocida como “ La Pichu ” al popular sitio de videos You
Tube, lo muestra cantando música romántica en una reunión
intima con su hija menor y varias de sus amigas.
En uno de los vídeos aparece cantando a dúo con “
La Pichu ” y luego con Anita, una amiga de la familia, según
las conversaciones derivadas de las mismas presentaciones, a las que
cualquier internauta o aficionado al Internet tiene acceso libre.
El presidente, al son de su guitarra, canta con la Pichu “Sabor
a Mi” una romántica melodía que en la década
de los 60 hizo popular el trío mexicano “Los Panchos”;
posteriormente el gobernante interpreta “Desahogo”,
una popular canción del internacional brasileño Roberto
Carlos.
También, junto a una joven que en el video es identificada como
Anita, toca la guitarra mientras ésta interpreta “Como
quien pierde una Estrella”, una moderna balada del mexicano
Alejandro Fernández.
You Tube es uno de los sitios más populares de la Web , en el
cual millones de jóvenes comparten videos caseros. Fue en este
sitio que aparecieron por primera vez las escenas de la ejecución
del dictador iraquí Sadam Hussein, captadas desde un teléfono
móvil de uno de los escasos testigos de la ejecución.