Mejía,
asimismo, admitió que el cuerpo sin vida de un ex marero que
apareció ejecutado a tiros a inicios de esta semana en el sector
de Lapaterique, Francisco Morazán, junto a una mujer, se trata
de uno de los supuestos ejecutores de Motiño, pero no entró
en mayores detalles.
El Comité de Familiares Detenidos y Desaparecidos en Honduras
(Cofadeh) denunció que este sujeto que fue identificado como
un marero conocido en el bajo mundo como el “Chele Cabra”,
fue detenido el mismo día del asesinato de Motiño por
los cuerpos de seguridad del Estado y cuatro días después
apareció ejecutado.
Al respecto, el ministro de Defensa sostuvo que la persona que fue encontrada
muerta en el sector de Lepaterique, estaba vinculado al asesinato a
balazos del oficial Motiño, pero se abstuvo de comentar si antes
estuvo detenido por los organismo de seguridad del Estado.
“Hemos buscado por todos lados, ese crimen para que pudiera ser
ejecutado en la persona de un edecán del presidente costó
entre 400 a 500 mil lempiras, habrá que encontrar las personas
que pueden pagar esas cantidades”, agregó.
El funcionario afirmó que existe la probabilidad que los actores
intelectuales del crimen estén asesinando a los “sicarios”
de Motiño, “pero lo esencial es que nosotros continuamos
con una investigación abierta y que queremos llegar hasta las
últimas consecuencias por la seguridad del señor presidente”.

Alejandro
Motiño |
Reconoció
que la tarea es difícil, “porque estas cosas se hacen
a través de terceros, sin dejar prácticamente ninguna
huella y se hace en forma verbal, el dinero se paga en efectivo
y por eso que es muy difícil, pero nosotros estamos haciendo
todos nuestros esfuerzos”. |
Crimen
político
Por su lado, la presidencia de la República reafirmó el
jueves en un comunicado, que el asesinato de Motiño se trató
de un “crimen
político”.
En rueda de prensa, el asesor presidencial, Enrique Flores Lanza, y
el secretario privado, Raúl Valladares, señalaron que
“no debemos precipitarnos para tener una conclusión sobre
este tema” y definió crimen político como “un
crimen que tiene vinculación con el acceso al poder o para tratar
de desestabilizar o crear ingobernabilidad en un país”.
“Definitivamente
los elementos propios de este deleznable asesinato nos hacen ver que
no se trata de un crimen personal o que no pueda trascender a otro tipo
de intereses”.
Refirió
que denuncias de organismos defensores de los derechos humanos referentes
a que se estaría eliminando a los sicarios actores materiales
del asesinato de Motiño, que solo vendría a beneficiar
a los actores intelectuales para lograr su impunidad.
“Creo
que son elementos que van sumando para que cualquier ciudadano pueda
concluir con una inteligencia mediana de que hay otro tipo de intereses
detrás de este tipo de delitos”, apuntó.
Agregó que “en un crimen de este tipo ninguna posibilidad
debe descartarse y todos los elementos que se han podido conjuntar y
analizar apuntan que hay unos intereses más allá de un
simple interés personal y que podría haber un interés
político en el mismo”.
En su opinión “hay elementos suficientes para que de manera,
sin haber concluido la investigación, podamos decir que sus características
son las de un crimen político”.

Enrtique
Flores Lanza y Raúl Valladares |
Por otro lado, apuntó que los que se vive en Honduras en
cuando a inseguridad fue en su momento el tema principal de campaña
del partido que perdió las elecciones y, a su juicio, eso
se está repitiendo nuevamente en Guatemala. |
Apuntó
que se está tratando de aprovechar algunos hechos delictivos
para tratar de influir o dar temor generalizado a la población
y manipular los hechos para beneficiar determinada posición política.
La reacción del Gobierno se da en el momento en que trasciende
desde Guatemala informaciones referentes a que el estratega político
del ex candidato presidencial hondureño Porfirio Lobo, Mark klugmann,
“estaría utilizando estrategias vinculadas al asesinato
de pilotos (conductores) de buses urbanos y al aumento de la violencia
en época electoral”.
El comunicado distribuido hoy por la Casa Presidencial hondureña
dice textualmente:
REAFIRMADA TESIS DE CRIMEN
POLÍTICO SOBRE MUERTE DE EDECÁN
La tesis del Gobierno que califica la muerte del edecán presidencial,
Alejandro Humberto Motiño como “crimen político”,
ha tomado fuerza y validez, luego de los informes sobre la existencia
de un complot para ocultar las evidencias del hecho violento ocurrido
el viernes anterior.
De conformidad con datos en poder de organismos defensores de los derechos
humanos, uno de los ejecutores del miembro de la seguridad personal
del presidente Manuel Zelaya Rosales, fue ultimado 24 horas después
de consumado el sangriento hecho.
Ello indica –a todas luces- que se ha urdido una trama conducente
a encubrir los elementos y las pistas que pudiesen conducir al esclarecimiento
de la alevosa muerte del capitán Motiño.
Queda confirmado –entonces- que ese repudiable suceso no fue obra
de la delincuencia común, ni estuvo inspirado en situaciones
de orden personal, sino que se trata de un “crimen político”,
de un acto premeditado y orquestado por los grupos de poder opuestos
a las determinaciones adoptadas por la actual gestión gubernamental
en aras de imponer un nuevo orden en la administración del Estado.
La muerte del mayor póstumo, está sustentada en la campaña
de desestabilización de la gobernabilidad y de descrédito
de la política de seguridad del Estado.
El Gobierno reafirma su irrenunciable y firme determinación de
llegar a las últimas instancias hasta identificar a los autores
del crimen y exponerlos a la opinión pública, con el fin
de que en este caso se imponga la justicia y no la impunidad.