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Justicia
claman en terraje |
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| 05 de junio de 2007 | ||||||
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Entre los gritos de varias mujeres y el silencio de aquellos que estaban absortos ante el reprochable crimen en el centro de la humilde casa eran velados los cuerpos de los niños. Sus caras casi irreconocibles por los innumerables machetazos que recibieron se podía observar a través del vidrio de un pequeño ataúd, alrededor de estos, decenas de flores que fueron llevadas al lugar por pobladores que se unieron al dolor de aquella humilde familia. A las 6:00 de la mañana , Martha Rosa López, madre de los dos menores, lloraba desconsoladamente sobre el féretro de Carlin Adalid y pedía a Dios que le devolviera a sus hijos. “No quiero que se los lleven, ellos no están muertos, ¡no!, por qué me los mataron, por qué señor, porqué”, gritaba la desconsolada progenitora. Después la mujer fue separada de los cuerpos por otros familiares quienes le dieron un tranquilizante. A las 11:00 de la mañana, los ataúdes fueron sacados de la casa y llevados en dos vehículos hasta una pequeña iglesia, donde se hicieron oraciones y se pidió por el alma de las infortunadas víctimas. Cuando se terminó el acto religioso, fuera del santuario esperaban alrededor de 700 personas quienes portando pancartas, caminaron al menos 12 kilómetros hasta la carretera que conduce al centro de Guaymaca, después abordaron varios vehículos para trasladarse a la entrada al municipio.
Desde ese punto, familiares, vecinos, amigos y pobladores, ayudaron a cargar los féretros y gritando “justicia, Justicia”, caminaron hasta el centro de la cuidad, donde se realizó una misa en honor de las almas de los pequeños. A las 4:00 de la tarde, el acto culminó, por lo que los cuerpos fueron llevados al “Cementerio Nuevo”, donde las personas se aglomeraron para despedirse totalmente de los niños. El cuadro fue desgarrador, la madre de las víctimas, trató de tirarse al agujero donde eran sepultados sus vástagos, mientras el padre la sostenía, tratando de controlarla. Después de esto, los pobladores partieron a sus vivienda, mientras que los parientes se mantuvieron durante varios minutos llorando sobre la tumba de los dos niños. Entre
tanto en las radioemisoras del municipio, pobladores se volcaron a llamar
para repudiar el crimen, en su mayoría los oyentes exigían
que los cortaran en pedazos para que sintieran el dolor de los familiares. Los detenidos son Santos Hernesto Sánchez (26), Melvin Justino López Banegas (20) y Juan López Ruiz (31). Sin embargo aseguraron sentirse desprotegidos, porque solamente cinco agente están asignados al municipio de Guaymaca, que alberga entre caseríos y aldeas a más de 40 mil pobladores.
Estos dos últimos son originarios de Olancho y primos de Santos Rodolfo Valdez, padre del niño muerto y padrastro de la menor, mientras que Santos Hernesto Sánchez reside en Guaymaca. Hay que destacar que estas personas fueron denunciados en innumerables ocasiones por varios delitos de robo y asesinato de dos personas residentes en la zona. Las autoridades aún no han establecido el móvil del crimen, pero aseguraron estar investigando el hecho. Pero aseguraron que se estaría investigando al papá de las víctimas porque este podría tener problemas con los sospechosos. |
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