El secretario
general de la Asociación Nacional de Campesinos de Honduras (ANACH),
Santos Caballero, dijo a periodistas que, según las denuncias,
el quintal de urea se está comercializando a 450 lempiras y que
otros insumos como el fertilizante para el crecimiento supera los 500
lempiras.
“Es grave la situación, lo que significa que la crisis
alimentaria en el país va a continuar no sabemos cuanto tiempo”,
dijo, por su parte, a periodistas el dirigente de la Vía Campesina
Rafael Alegría.
“El incremento exagerado en los fertilizantes es terrible y se
ha disparado por el anuncio de que este y los próximos años
va a haber un precio bueno para el maíz y le han subido a los
fertilizantes, lo que significa que el gran negocio lo siguen haciendo
las empresas distribuidoras y fundamentalmente transnacionales de las
semillas y fertilizantes”, declaró.
Consideró que todo se deriva de las políticas de libre
mercado, de la poca regulación del Estado que ha dejado esta
situación a la oferta y la demanda
“Es una situación grave y creo que eso hay que regularlo
inmediatamente, hay que ponerle coto a estas empresas avorazadas de
la urea y el fertilizante”, apuntó.
Alegría dijo que de no revertirse esta situación “el
riesgo que corremos es que los hondureños no vamos a garantizar
la soberanía alimentaria”.
Consideró que el Gobierno hondureño puede regular vía
decreto los precios de las ureas y los fertilizantes “porque sino
el gran negocio va a ser de estas empresas transnacionales y no los
agricultores”.