En el marco
del Día Mundial sin Tabaco, en Honduras hoy se celebran marchas
y otras actividades con el propósito de sensibilizar a la población
sobre los efectos dañinos del cigarrillo en la salud de las personas,
tanto en el consumidor directo como en el fumador pasivo, es decir,
aquel que recibe el humo de otros.
Odessa Henriquez, presidenta de la Alianza Hondureña Contra el
Tabaco, informó que un alto porcentaje de la población
del país es consumidora asidua de Tabaco, lo que provoca una
serie de enfermedades crónicas, entre ellas el cáncer
de pulmón y otras afecciones respiratorias.
Indicó que el 33 por ciento de los hondureños fuma y un
hecho preocupante es que la relación hombre-mujer se ha venido
estrechando, es decir, que cada año es mayor el número
de mujeres que consume cigarrillos. Hasta hace poco los mayores consumidores
eran los hombres.
La profesional de la medicina aseveró que si no se hace nada
para detener y controlar esta epidemia, las muertes se van a triplicar
en los próximos 15 y treinta años.
Ejemplificó que de cada diez pacientes con cáncer de pulmón
que llegan a los hospitales públicos, nueve son por causa del
consumo de tabaco y de cada diez casos de cáncer de estómago
cinco son provocados por ese mismo problema. A esas patologías
se suman otras como las afecciones respiratorias.
Se estima que actualmente en el mundo, el 30 por ciento de los cánceres
existentes son provocados por el consumo de tabaco.
Henríquez indicó que en Honduras no hay una estadística
puntual de los efectos de la enfermedad del tabaquismo, no obstante,
se estima que un 60 por ciento de la consulta externa de los hospitales
es producto del consumo de tabaco, lo que representa un impacto económico
muy grande en el Estado.
Sobre este último, apuntó que el Estado gasta un poco
más de 75 mil lempiras en el diagnóstico de una persona
con enfermedades derivadas del consumo de cigarrillos y una similar
cantidad en el tratamiento posterior, o sea, que por cada paciente se
gasta un estimado de 150 mil lempiras.
Actualmente en el hospital del Tórax, se encuentran internos
unos 100 pacientes distribuidos en cuatro.
La situación mundial
La Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió hoy, con
motivo del Día Mundial sin Tabaco, que se prohíba fumar
en los lugares públicos y de trabajo cerrados para proteger a
los fumadores pasivos.
La organización sostiene que el humo del tabaco contiene
cerca de 4.000 sustancias químicas conocidas, entre ellas
más de 50 cancerígenas, y advierte de que causa
cardiopatías y graves enfermedades respiratorias y cardiovasculares
susceptibles de provocar la muerte prematura entre adultos. |
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Asimismo,
asegura que allí donde se permite fumar hay fumadores pasivos,
por lo que urge a todos los países que aún no han tomado
medidas para protegerlos, que adopten leyes que exijan que todos los
lugares públicos y de trabajo cerrados estén libres de
humo.
La organización que dirige Margaret Chan, en cuya sede no se
puede fumar y que desde diciembre de 2005 no contrata fumadores, recuerda
que también se deben respetar los derechos de los fumadores pasivos
en sus hogares, donde casi la mitad de los niños de todo el mundo
está expuesta al humo del tabaco.
La OMS afirma además que, junto al coste en vidas y en salud
causados por el tabaquismo pasivo, existen otros costes directos e indirectos
y defiende, por ejemplo, que un centro de trabajo donde se fuma es más
caro que otro en el que no, debido a los gastos de renovación,
limpieza, riesgo de incendios o posibles primas de seguros más
altas.
El tabaco mata a cinco millones de personas al año y es la principal
causa de mortalidad evitable en todo el mundo, aunque su crecimiento
es especialmente preocupante en los países en desarrollo, donde
ya se producen cerca de la mitad de las muertes por tabaquismo.
La OMS prevé que en 2030 ocho de cada diez muertes ligadas al
tabaco tengan lugar en el mundo en desarrollo.