Tegucigalpa
– Miles de trabajadores hondureños le recordaron
hoy al presidente, Manuel Zelaya, el incumplimiento de sus promesas
de campaña política y cuestionaron los altos índices
de corrupción en su Gobierno, en una multitudinaria concentración,
en la que resaltó la abucheada de que fue objeto la presidenta
del Partido Liberal, Patricia Rodas.
La rebaja de los precios de los combustibles y de los precios de la
canasta básica, fueron algunas de las demandas expuestas en un
extenso documento, en el que también exigieron más empleo,
más producción y una lucha constante contra la pobreza.
Calificaron de “traidores a la patria” a todos los que aprobaron
el Tratado de Libre Comercio de Centroamérica y Estados Unidos,
el cual, dijeron, no ha traído ningún beneficio, y exigieron
aplicar la Constitución de la República y no el Tratado
de Libre Comercio.
Cuestionaron la liberación del anticastrista Posada Carriles
y la gestión de la administración del presidente estadounidense
George W. Bush, a quien acusaron de “amenazar la revolución
bolivariana” y tratar de dividir al pueblo latinoamericano para
no frenar el avance de la unión de los pueblos de América.

Pidieron la salida del país del embajador de Estados Unidos en
Tegucigalpa, Charles Ford, a quien acusaron de “intervencionista”
pues, según ellos, hoy en día “ninguna ley puede
pasar (en el Congreso Nacional) si no lleva su beneplácito”.
“Eso es lo que está pasando con la ley de comunicación,
con la Ley de Aguas, Forestal, Minería, Telecomunicaciones, de
Reforma Agraria, de Energía Eléctrica que forman parte
de la agenda de resistencia de la Coordinadora Nacional de Resistencia”,
señaló el dirigente Carlos H. Reyes.
Dijo que el Poder Ejecutivo y el Congreso Nacional “se rinden
como cobardes ante las posiciones de los grupos económicos de
poder, dándole largas a la aprobación de leyes ya consensuadas,
como ser la de las Telecomunicaciones”.
“Este primero de mayo pedimos al Gobierno que desoiga las voces
de los madereros y el Banco Mundial, de Celtel, Megatel, de los que
se creen dueños de las minas, de las transnacionales del agua,
que desoiga a todas esas transnacionales que se quieren apoderar de
nuestro país”, agregó.
Exigieron al Congreso Nacional la aprobación de la Ley de Minería
y de la Ley de Telecomunicaciones que han sido concertadas con diferentes
sociales.
Asimismo se pronunciaron en contra de la construcción de la represa
El Tigre y de Patuca III, y en su defecto impulsar proyectos hidroeléctricos
y eólicos sostenibles y sustentables.
Los trabajadores de la Municipalidad del Distrito Central se retiraron
de la marcha en protesta porque, en su opinión, los dirigentes
sindicales obviaron hablar de los verdaderos problemas de la clase trabajadora.

Otras protestas se realizaron simultáneamente en otras regiones
del país, en las cuales también se criticó duramente
a la administración Zelaya.
En San Pedro Sula (norte), trabajadores del sector de la maquila se
unieron a la marcha para apoyar un proyecto de reformas al artículo
V del Código Laboral que promueve la Colectiva de Mujeres Hondureñas
(CODEMUH).