Los analistas estiman
que los proyectos comenzarán a discutirse en mayo y deberán
estar aprobados antes del mes de agosto, cuando se abre la carrera por
la presidencia de los Estados Unidos.
En una video conferencia en la sede de la embajada de Estados Unidos
en Tegucigalpa, el reportero del servicio noticioso Copley News Service,
Jerry Krammer, dijo que el debate se da en momentos en los que el tema
de la inmigración ilegal es en los Estados Unidos “un tema
nacional” y “muy emocional”.
Explicó que quienes abogan por los inmigrantes dicen que ellos
son trabajadores, que solo llegan para trabajar duro y mejorar sus vidas,
que contribuyen a nuestra economía y son necesarios para nuestros
patronos.
Dijo que quienes se oponen a este flujo migratorio plantean que la mayoría
de los indocumentados son personas con muy poca educación, muy
poca formación, están llegando a los niveles más
bajos de nuestra economía y la economía no es la que les
va a ofrecer una forma de mejorarse porque la mayoría de ellos
no hablan muy bien el inglés y no están bien educados
en sus países, lo que limita su capacidad de subir en la escala
económica.
Reconocen que son personas que trabajan arduamente, pero que tienen
un impacto muy grande en las zonas en las que se radican, en las escuelas,
en el sistema de atención médica, sin la capacidad de
pagar por estos servicios.
Hay hacinamiento en barrios, en las escuelas, hay mucha presión
sobre el sistema educativo, y como no ganan mucho dinero no pagan impuestos
y como no están documentados no pagan impuestos.
Citó el ejemplo de Julio César, un hondureño de
21 años, quien apenas sabe leer y escribir, tiene dos años
de escolaridad, y trabaja de lava platos en un hotel de Washington.
Julio César –señaló- forma parte del segmento
de inmigrantes ilegales que porcentual mente “más rápidamente
crece en los Estados Unidos”.
“El quizá pueda ganar cinco o seis dólares por hora
en ese hotel, que puede ser mucho dinero si uno está ganando
esa cantidad de lempiras por día en Honduras, pero la vida de
Julio César aquí es muy difícil, él ha cambiado
una pobreza hondureña por una pobreza versión norteamericana”,
comentó.
Estimó que los emigrantes que tendrán las mejores oportunidades
son los más preparados, los más educados y los más
capaces de conseguir un buen empleo que les pueda dar una vida digna.
Migración cambia remesas por perdida de talentos y energía
En la video conferencia, los expositores plantearon como uno de los
principales problemas de la migración ilegal, la salida de miles
de jóvenes de países como Honduras y El Salvador “que
no tienen planes de cara al futuro, que no sea venir a los Estados Unidos”.
Son jóvenes talentosos, con energía, y a medida que aumenta
la migración de Honduras, Honduras va a tener que encarar esta
situación, se planteó.
Es un fenómeno, dijeron, que debe ser analizado por los Gobiernos
de los países porque, si bien es cierto que estas personas envían
a sus países muchas remesas “pero están cambiando
las remesas por una perdida de talento y energía”.
Consideraron que este es un problema que debe debatirse como brindar
oportunidades para que los jóvenes hondureños no se vean
en la necesidad de buscar un mejor futuro en los Estados Unidos.
Las leyes que van a discusión
En la misma video conferencia, el becario de investigación sobre
economía global y desarrollo, Neil Ruiz, expuso los puntos principales
de los proyectos de ley que están listos para su discusión
en la Cámara de Representantes y el Senado de los Estados Unidos.
Previó que las discusiones de estos documentos inicien en mayo
y concluyan antes de agosto, cuando inicie la carrera por la presidencia
de los Estados Unidos.
Informó de que en la Cámara Baja se aprestan a discutir
un proyecto promovido por los representantes Luís Gutiérrez,
demócrata por Illinois, y Jeff Flake, republicano por Arizona
Dijo que esta es una iniciativa que “contiene varios componentes
que la hacen una ley muy global”, y que propone la creación
de “un programa de trabajadores temporales
que crearía una visa H2C para los migrantes”, los que podrían
optar posteriormente a la residencia permanente en aquel país,
previo al cumplimiento de los requisitos que establezca el Gobierno
para ese fin.
En el Senado estarían discutiendo un proyecto de senadores demócratas
y republicanos que se enfocaría “en trabajadores huéspedes,
que no podrían entrar con sus familiares, y tendrían que
volver a sus países antes de ser calificados para la residencia
permanente”.
El presidente George W. Bush ha pedido al Congreso que apruebe este
año una reforma integral “sin animosidad, ni amnistía”.
En un discurso el pasado 9 de abril, Bush pidió “se implante
un sistema digno de Estados Unidos, con leyes justas y fronteras seguras”.
Los analistas advierten que si este propósito no se logra en
2007, “la política migratoria se va a llevar a cabo a nivel
local”, lo que permitirá a cada estado de los Estados Unidos
tomar sus propias decisiones para enfrentar el problema.