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de abril de 2007 Redacción Proceso Digital |
Tegucigalpa - A pesar de los centenares de millones de lempiras que el gobierno ha destinado en subsidios, estudios y fracasadas licitaciones, el precio de los combustibles ha tenido una gran alza en los primeros 15 meses de la actual administración, sin que se avizore a corto y largo plazo una estrategia energética de Honduras. El presidente Manuel Zelaya y su gobierno siguen entrampados en el tema de los carburantes, pese a todos los intentos de escapar del mismo y presentarse ante el pueblo como los salvadores de un tema que representa una amarga espina clavada en la economía nacional. A pesar que en su campaña electoral prometió tener una "fórmula" secreta para solucionar las alzas constantes en los combustibles, que golpeó a la administración del ex presidente Ricardo Maduro, hoy “Mel” es un hombre que no ofrece una explicación convincente de las alzas y se contenta con explicar que gracias al proceso de licitación y a una revisión se pagan cuatro lempiras menos por los combustibles, aunque todo el mundo conoce perfectamente que la licitación fracasó. Y lo peor para "Mel" y su improvisado equipo en materia de energía, que dejó por fuera los especialistas del gobierno en materia energética y forjó uno nuevo basado en el ministro de la Presidencia, Yani Rosenthal; el ministro asesor jurídico Enrique Flores Lanza; el asesor gringo Robert Meyering y el dúo femenino de la Coalición Patriótica, Julliette Handal y Sarahí Silva, es que los números los están dejando en evidencia. La evidencia es que cuando asumió el mando el 27 de enero del 2006, heredó de la administración Maduro un precio de la gasolina superior más bajo que el actual y en los otros productos los valores son casi similares, a pesar que el precio del barril de petróleo era mayor en seis dólares el año pasado en relación al actual. Al cierre del gobierno de Maduro el precio del barril en los mercados de Nueva York cerraron a 67.76 dólares y la estructura interna de precios indicaba que la gasolina súper costaba 63.56 lempiras el galón, contra los actuales 67.32 lempiras que ordenó el gobierno se pague a partir del pasado martes 10 d abril, sólo que el precio del barril de petróleo se adquiere a 61.51 dólares. La diferencia en la materia prima es de 6.25 dólares, igualmente existen diferencias en el valor de la gasolina negociada en los mercados internacionales. Varios
especialistas consultados en la materia señalan que la administración
de "Mel" Zelaya ha demostrado una improvisación severa
en el manejo de los combustibles, ya que apostó a fondo en casi
todo el primer año de su gestión y ahora argumenta que
estaban equivocados, ya que en la fracasada licitación no recibieron
ofertas de rebajas reales de parte de las compañías oferentes.
Pero lo peor es que en el presente año se pretende insistir en el fracasado esquema, ya que el ministro de la Presidencia, Yani Rosenthal, anunció el lunes que pedirán al Congreso Nacional la autorización para destinar otros 500 millones de lempiras para el subsidio de combustibles el 2007. Todo con la finalidad de evitar que las alzas superen los 75 lempiras, que sería el precio estimado en estos momentos. Con el último aumento a los carburantes, la administración actual selló su ya conocida evidencia que no es capaz de articular una política energética y que sólo contaban con la llamada licitación como único mecanismo para reducir los precios de las gasolinas. Asimismo,
la ruptura del gobierno del presidente Zelaya con sus antiguos aliados,
Coalición Patriótica, taxistas y demás rubro del
transporte es firme y sólo falta conocer cuando comenzarán
a movilizarse los transportistas. |