“En
un Estado donde hay inseguridad jurídica, en un Estado donde
hay inseguridad pública, en un Estado donde hay inseguridad social,
definitivamente lo que estamos viviendo es una anarquía y en
lugar de tener un país tenemos un paisaje”, dijo el defensor
de los derechos humanos a los periodistas.
Custodio reconoció que en algunos secuestros hubo un accionar
efectivo de la policía porque se rescató a las víctimas,
sin embargo, expresó, “se siguen dando los secuestros a
pesar de que los cuerpos de seguridad reportan la captura de bandas
dedicados a la comisión de este delito que pone en peligro la
integridad de las personas.”
“Me parece que siempre quedan en libertad personas que son parte
de una red de un crimen organizado que la policía es incapaz
de prevenir para que no se sigan dando más secuestros”,
cuestionó.
A criterio del defensor de los derechos humanos “esta política
de inseguridad nos está diciendo que la policía es incapaz
de prevenir y controlar la continuidad de los secuestros”.
Datos en poder del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos indican
que entre 1995 y el 2002, se registraron 195 secuestros de personas
por diversos motivos, teniendo su mayor incidencia en el año
2001 con 36.
En aras de buscarle una solución al problema de los secuestros,
en 1997, el gobierno del entonces Presidente Carlos Roberto Reina, creo
una unidad antisecuestros denominada Comando de Operaciones Policiales
Especiales (COPE) que dependía del Escuadrón Especial
COBRAS y estaba integrado por 112 elementos entre oficiales y agentes,
que fueron preparados para rescatar rehenes en montañas, edificios,
autobuses y aviones.
En marzo del 2002, el titular del Poder Ejecutivo Ricardo Maduro puso
en funcionamiento el Grupo Especial Antisecuestros (GEAS).
Actualmente, y pese al incremento de los secuestros, los encargados
de la seguridad pública no cuentan con un plan para hacerle frente
a los que cometen este delito.