| 02
de febrero de 2007
Tegucigalpa
– Miles de hondureñas se congregan hoy en Tegucigalpa para
venerar y participar en las actividades de celebración de “Día
de la Virgen de Suyapa”, patrona de este país centroamericano.
Muchos de los feligreses comenzaron a llegar a la capital hondureña
desde inicios de la presente semana para participar en las actividades
religiosas previas a las actividades programadas por la cúpula
religiosa para mañana, sábado.
Cuerpos de socorro han instalado en las inmediaciones de la Basílica
puestos de primeros auxilios para atender a los visitantes que así
lo requieran.
La Alcaldía Municipal de Tegucigalpa instaló sanitarios
móviles para la utilización del público, y la Policía
Nacional montó una operación especial para dar seguridad
a los asistentes a la fiesta religiosa.
Muchos de los asistentes vienen de remotos pueblos, principalmente de
los departamentos de La Paz, Intibucá y Lempira, una de las zonas
más deprimidas económicamente de este país.
También ha sido evidente la participación de un fuerte grupo
de hombres y mujeres de la etnia garífuna.
La imagen de la Virgen de Suyapa es una pequeña escultura hecha
de madera de cedro que de alto mide seis centímetros y medio.
La iglesia católica hondureña dice de ella que “es
de tez morena, su rostro es agraciado, de mejillas redondas, es fina y
recta de nariz de boca pequeñita”.
“Sus ojos son misericordiosos y en la cabecita lleva una corona
como reina de toda la creación, mientras su cabellera lacea le
cae a ambos lados de la frente hasta los hombros. En ella se adivina algo
de nuestra raza indígena”, agrega.
Según apuntes históricos, la estatuilla fue encontrada un
sábado del mes de febrero de 1747 por el campesino Alejandro Colíndres,
y el niño Lorenzo
Martínez, de ocho años, una noche que pernoctaron en la
montaña el
Piligüín, camino hacia la aldea de Suyapa.
“Cuando Alejandro se estaba durmiendo sintió algo que le
lastimaba el costado, buscó entre la oscuridad y encontró
un extraño objeto que sin darle importancia lo recogió y
lo lanzó al vacío”, cuenta la historia.
Agrega que empezaba a quedarse dormido cuando volvió a sentir aquello
desconocido, lo volvió a tirar y como le sucediera lo mismo por
tercera vez, no lo tiró en esta ocasión, sino que lo guardó
en su alforja.
“A la mañana siguiente siguió su camino y al llegar
a su casa se acordó del objeto guardado. Junto con sus familiares
observaron que era una diminuta escultura de la Santísima Virgen
María”, señala.
Fue así que se dio inicio a la devoción de la diminuta imagen,
que el 25 de abril de 1953 fue declarada Patrona de Honduras por el Pontífice
Pío XII.
Según fuentes religiosas, el primer milagro notable, atestiguado
notarialmente, ocurrió en el año de 1796.
La imagen ha sido robada en varias ocasiones, la última en 1986,
por sujetos que le despojaron de su hermoso vestido y corona confeccionados
con fina pedrería, oro y otros metales.
Las celebraciones contemplan para hoy, a las seis de la tarde, una procesión
de luces en su honor, y para las 10 de la noche la tradicional alborada,
con la participación de varios artistas nacionales.
Al concluir la alborada dará inicio una vigilia en honor a “María,
Fiel Discípula del Señor”.
El programa contempla que desde las cinco de la mañana se estarán
realizando eucaristías cada hora, hasta las 12 del medio día.
Las actividades religiosas continuarán el domingo y concluirán
el lunes a las cuatro de la tarde, con el traslado de la imagen de la
Virgen de Suyapa desde la Basílica hasta la Iglesia pequeña,
localizada en la aldea del mismo nombre.
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