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Bush trató sobre Corea |
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| 19 de noviembre de 2006 | |||
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Pero esa declaración, en contra de los deseos de Estados Unidos y de Japón, fue sólo verbal -no escrita- y a puerta cerrada, por insistencia china a la que se sumaron Rusia y Corea del Sur, según fuentes de la cumbre. China y quienes le apoyaban trataban de evitar que Pyongyang se molestara e hiciera descarrilar las negociaciones a seis bandas -para persuadir a ese régimen de que se deshaga de su programa atómico-, a las que Corea del Norte ha dicho que está dispuesta a regresar tras más de un año de interrupción. Durante los dos días de la cumbre, Bush se reunió, uno por uno, con sus socios en esas negociaciones multipartitas. Si el sábado dialogó con los mandatarios de Corea del Sur y de Japón, Roh moo Hyun y Shinzo Abe, hoy lo hizo con el presidente de China, Hu Jintao, y Rusia, Vladímir Putin. La reunión con Putin tuvo lugar poco después de que sus respectivos representantes de Comercio Exterior, Susan Schwab y Herman Gref, suscribieran un acuerdo por el cual EEUU da su visto bueno a la entrada de Moscú en la Organización Mundial de Comercio (OMC). Bush y Putin expresaron su satisfacción por el acuerdo, que según Putin "no hubiera sido posible sin voluntad política". Ambos abordaron también los programas nucleares de Corea del Norte e Irán. Previamente, el presidente estadounidense se había reunido con su colega chino, Hu Jintao, en una conversación "muy específica y muy positiva" sobre Corea del Norte, según David McCormick, consejero adjunto de Seguridad Nacional para cuestiones económicas de EEUU. Ambos mandatarios mantuvieron un "debate muy amplio y positivo, un intercambio de puntos de vista, un acuerdo sobre la dirección y los próximos pasos a seguir" en la crisis nuclear norcoreana, afirmó McCormick. Bush y Hu, que se reunían por tercera vez este año, también dedicaron buena parte de su conversación a cuestiones económicas. El presidente estadounidense agradeció a su colega sus esfuerzos por hacer de China "un país de consumidores, no de ahorradores", lo que "redundará en el beneficio de nuestros productores de manufacturas, grandes y pequeños, y nuestros granjeros". EEUU arrastra un déficit comercial en torno a los 150.000 millones de dólares con China, un desequilibrio que se ha convertido en uno de los principales puntos de fricción entre las relaciones entre los dos países. Washington quiere que China adquiera más productos de Estados Unidos y flexibilice el tipo de cambio de su divisa, el yuan, que el Gobierno estadounidense cree que perjudica injustamente a las exportaciones de su país. El presidente Bush afirmó que, dada la ingente balanza comercial entre los dos países, es lógico que haya "dificultades comerciales" pero aseguró que "adoptaremos una actitud de respeto mutuo y búsqueda del bien de nuestros dos pueblos". Por su parte, el presidente chino afirmó que en los primeros siete meses del año, las exportaciones de EEUU a la República Popular han aumentado un 35 por ciento. Los mandatarios, según McCormick, no abordaron por contra el asunto del tipo de cambio del yuan, una cuestión que hasta ahora Bush había planteado en cada reunión con las autoridades chinas. Tras visitar Ho Chi Minh, Bush emprenderá mañana viaje a Indonesia para reunirse con el presidente Susilo Yudoyono, en la última etapa de una gira por el sureste asiático que le llevó también a Singapur. EFE |
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