Frente
a esa reveladora y preocupante situación, el Comisionado de los
Derechos Humanos, Ramón Custodio López, cuestionó
la incapacidad de las autoridades del ramo y recomendó intervenir
de urgencia los centros penales para evitar más fugas, asesinatos
y otras irregularidades.
Dijo que eso representa impunidad, porque luego nadie investiga y se
convierten en prófugos de la justicia. “Estamos seguros
que en las cárceles de Honduras no hay puntos ciegos lo que hay
son “ciegos” cuidando privados de libertad”, cuestionó
el defensor de los derechos humanos.
Según Custodio, las personas que se fugan parecen hombres invisibles,
pasan en frente de los guardias y así como hay puntos ciegos
en la frontera hay “ciegos” que dejan escapar a estos reos.
Lamentó que entre los fugados hayan narcotraficantes, secuestradores,
homicidas y miembros del crimen organizado, lo cual es preocupante en
momentos en que la delincuencia ha sentado sus bases en el país.
Un informe del Conadeh precisa que entre 1999 y el 2004 se han fugado
436 privados de libertad de los 24 centros y granjas penales del país,
de los cuales 134 fueron recapturados, es decir, que cerca del 70% continúan
prófugos de la justicia.
El defensor de los derechos humanos dijo que las fugas, la aparición
de armas de fuego en manos de ciertos reos y otros actos ilícitos
que se cometen en los centros penales, es producto del alto grado de
corrupción.
“He dicho reiteradamente que el gobierno le debe una explicación
al pueblo del por qué aparecen armas de fuego en los presidios,
hay víctimas de ello y luego no aparecen como prueba”,
afirmó Custodio.
Hacinamiento
Según el Conadeh, en los centros y granjas penales del país
existen una serie de problemas que van desde el retardo en la aplicación
de justicia y el hacinamiento.
Se estima que la capacidad de los 24 centros es de 8,280 personas, sin
embargo, la población carcelaria, en este momento, es cercana
a las 12 mil personas.
Otro de los problemas que existe es la inseguridad interna provocada
ya sea por los incendios o por las riñas entre los reclusos,
situación que luego deriva en lesiones y muertes.
Entre el año 2000 y el 2004 murieron 367 personas por diferentes
causas y cabe resaltar que solo en el 2004 murieron 155 privados de
libertad, 107 de los cuales fueron víctimas de un incendio ocurrido
en San Pedro Sula; 27 por arma blanca y de fuego y nueve por ahorcamiento.
En lo que va del año han muerto más de 30 personas y se
han registrado alrededor de 20 heridos, la mayoría por armas
de fuego.
También existen denuncias con relación a que en los centros
penales hay malos tratos; no hay rehabilitación y lo más
preocupante, es que continúan las fugas y la introducción
de drogas y armas se sigue produciendo ante la vista y paciencia de
las autoridades.
Custodio apuntó que sigue la introducción de armas, narcotráfico,
fugas y muerte, como parte de la interminable lista de actividades ilícitas,
eso habla de la incapacidad de las autoridades encargadas del imponer
el orden y la disciplina al interior de los centros penales.
A su criterio se debe apresurar el paso hacia el Instituto Nacional
Penitenciario o un modelo que lleve a cabo con seriedad y profesionalismo
su labor de custodia en los centros penales.