Tegucigalpa
- El analista político y ex candidato presidencial de la Democracia
Cristiana, Juan Ramón Martínez, dijo hoy a Proceso Digital
que el gobierno ha sido incompetente en manejar la crisis magisterial
y que producto de eso el país se encuentra en una difícil
situación de ingobernabilidad.
Además, afirmó que la represión en contra de los
maestros fue innecesaria y que pudo haberse evitado con una adecuada
estrategia política.
Martínez aconsejó al presidente Manuel Zelaya, integrar
un grupo de notables, encabezados por el cardenal Óscar Andrés
Rodríguez, para que sirvan como mediadores entre las partes y
se pueda llegar a una solución final a este conflicto que mantiene
paralizado el sistema educativo nacional.
¿Cómo analiza esta crisis?
A mi me parece que es obligado sentir preocupación frente a lo
que está ocurriendo en el país porque, por un lado, hay
una abierta confrontación entre el magisterio y el gobierno,
en lo que se refiere a la disputa sobre extracciones del presupuesto
nacional y, en segundo lugar, de parte del gobierno hay una visible
inoperancia e incapacidad para dirigir y manejar el sistema educativo,
al extremo que a estas fechas no tiene capacidad de conducción
del magisterio, ni tampoco de orientación, ni mucho menos de
evaluación de los resultados; por manera que estamos frente a
una situación de mucha preocupación, en la que le exigimos
al gobierno que resuelva el conflicto, que nos reabra el sistema educativo
y, por supuesto, nos ofrezca, en términos de calidad, los recursos
humanos que el país requiere para su desarrollo.
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¿Hay
incompetencia del gobierno en manejar esta crisis?
Es obvio que el gobierno ha sido incompetente y la prueba de esa
incompetencia es que ha nombrado cada vez nuevas comisiones y,
adicionalmente, no ha podido obtener los resultados, pese al tiempo
transcurrido. El gobierno anterior, les guste o no les guste,
fue más eficiente en el manejo del problema y pudo evitar
un conflicto como el que está creciendo en este momento. |
¿Este
conflicto puede derivar a una situación de ingobernabilidad?
Bueno, yo creo que ya estamos en una situación de ingobernabilidad,
situación de ingobernabilidad que no nos va a traer ningún
beneficio porque aún cuando se resolviera el problema de los
maestros, ahí vienen los otros sectores reclamando, porque cada
vez que el gobierno resuelve un problema, los demás creen que
es su oportunidad para que también les resuelvan a ellos sus
problemas igualmente postergados.
Coincido
que ya estamos en una difícil situación de ingobernabilidad
en la que requerimos hacer un esfuerzo singular todos, tanto los dirigentes
de los gremios como también las personas que trabajan en el gobierno
para saber hacia donde queda el peligro y evitarlo, porque si caemos
en el precipicio quien se va ver afectado va a ser la nación,
la sociedad hondureña y en general los hondureños y hondureñas.
¿El exceso de promesas del presidente ha sido el caldo
de cultivo para esta situación?
Tal vez no ha dado lugar, pero si ha servido como un combustible que
a afectado la trepidación de las llamas, el hecho de que el talante
del Presidente en los primeros meses de su gestión se haya caracterizado
básicamente por su capacidad para distribuir, para entregar parte
de presupuesto a los grupos que protestaban, sin duda, ha estimulado
en los maestros, y sigue estimulando el sentimiento de que el gobierno
es fácil, que se le pueda torcer el brazo y bolsearle el dinero
que es del pueblo hondureño.
¿Cree
que fue necesaria la represión contra los maestros?
Creo que pudo haberse evitado de otra manera, un poquito más
inteligente. En la medida en que el Ejército y la policía
se adelantan crean una posición de debilidad al sector
gubernamental, creo que las estrategias se deben revisar y se
pueden evitar las confrontaciones como las que se dieron el día
de ayer. |
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¿Qué
sugiere para superar esta situación?
Pues yo creo que aquí la única cosa que queda es evitar
la confrontación en las calles y aumentar la velocidad de las
negociaciones para buscar un acuerdo en que, estando el gobierno y el
magisterio incapaz de mantenerse de acuerdo, talvez tendríamos
que buscar a alguien que pudiera facilitar una negociación, no
sé si el cardenal (Óscar Andrés Rodríguez)
o destacados políticos hondureños, empresarios o dirigentes
cívicos o gremiales que pudiesen operar como una comisión
de facilitadores para ayudarle al gobierno y al grupo magisterial llegar
a un acuerdo, que es este momento es necesario.