“Esperamos un gesto de clemencia de Raúl Castro, en favor
de los 23 periodistas encarcelados desde la oleada represiva de 2003.
Celdas insalubres, agua no potable, privación de visitas, malos
tratos, carencia de cuidados médicos, mientras la salud de la
mayoría de ellos se degrada día a día", señala
RSF en un comunicado.
Según esta organización, "urgente que el nuevo jefe
del gobierno cubano reaccione. Cuba es hoy la segunda mayor cárcel
del mundo para los periodistas. Igualmente deben cesar las amenazas
de encarcelamiento y el acoso, con el fin de que sean restablecidas
las libertades de informar y de pensar de forma diferente que el régimen”.
RSF denunció que una semana después de la trasferencia
del poder a Raúl Castro, continúa el acoso a los periodistas.
Por ejemplo, el 4 de agosto, Ahmed Rodríguez, de 21 años
de edad, corresponsal en La Habana de la agencia Jóvenes sin
Censura, sufrió durante toda la noche, lo mismo que su familia,
intimidaciones procedentes de las autoridades y de civiles.
El joven periodista ha declarado que unos sesenta manifestantes rodearon
su casa, pegando en las paredes carteles políticos, prohibiendo
a la familia salir y no dejando que entrara nadie.
El comunicador se vio obligado a negociar para que su hermana pequeña,
de 12 años, pudiera ir a comprar pan. Los asaltantes insultaron
al reportero sobre su trabajo. Atreviéndose a responderles y
gritando “Vivan los derechos humanos”.
El mismo día, la periodista independiente Alicia Niobis Ortis
Salmón, miembro del Partido Liberal Cubano, fue detenida por
la Policía Nacional Revolucionaria, e interrogada por el jefe
de la Seguridad del Estado.
Las autoridades le advirtieron, aconsejándole que no continuara
con sus actividades periodísticas disidentes. También
le indicaron que la estaban vigilando, y que podrían procesarla,
según RSF.
Reporteros sin Fronteras señaló que ha tenido también
conocimiento de la degradación de las condiciones de detención
de algunos periodistas. Para el caso Oscar Mario González, periodista
independiente de la agencia Grupo de Trabajo Decoro, detenido hace un
año, se encuentra en un estado de salud crítico, orina
sangre desde hace algunos días y todavía no ha podido
ver a un médico, ni tomar medicinas.
Igualmente, Ricardo González Alfonso, fundador de la revista
De Cuba y corresponsal de Reporteros sin Fronteras, detenido desde marzo
de 2003, se encuentra debilitado como consecuencia de la operación
de urgencia de un granuloma abdominal.
También el periodista Guillermo Fariñas, director de la
agencia de prensa independiente Cubanacán Press, está
a las puertas de la muerte desde que inició una huelga de hambre
el 31 de enero, para reclamar el libre acceso a Internet. Su avanzado
estado de desnutrición le dejará secuelas irreversibles
en el organismo. Como padece una neuritis intercostal tiene violentos
dolores, que hasta le pueden impedir dormir.
Reporteros sin fronteras publica, en su sitio, el seguimiento de cada
uno de los 23 presos. www.rsf.org