08
de julio de 2006
Redacción
Proceso Digital
Tegucigalpa
- El presidente Manuel Zelaya y el vicepresidente Elvin Santos salieron
hoy a desmentir los rumores de un supuesto alejamiento y rompimiento
de relaciones a raíz de la prolongada ausencia de este último
en el país y su posición disidente en torno a la adquisición
de petróleo a Venezuela.
“No existe y no han existido discrepancias entre mi persona y
el ciudadano presidente de la República en materia de política
energética, tendiente a buscar los mejores precios en beneficio
del consumidor hondureño”, aclaró Santos en una
conferencia de prensa ofrecida hoy a mediodía en Casa Presidencial.
Santos arguyó que esta aclaración la hizo obligado por
una mala interpretación que se dio a sus declaraciones en relación
al proceso de adquisición de combustibles a dicho país
suramericano.
Hace algunos días, el vicepresidente confesó en una entrevista
ofrecida a diario El Heraldo su oposición a la compra de petróleo
al gobierno de Hugo Chávez y sus discrepancias con algunos funcionarios
del gobierno que pertenecen a otra faceta ideológica a la que
él promulga
Las declaraciones del segundo alto funcionario del Poder Ejecutivo provocaron
una tormenta política en las altas esferas del gobierno, entre
los sectores políticos y en los medios de comunicación
y le generó a Santos fuertes ataques por parte de los grupos
de respuesta del mismo régimen.
Toda esta situación dio lugar a una serie de comentarios en las
columnas de chismes de algunos medios de comunicación escritos,
en donde incluso se llegó a comentar entre líneas que
Santos estaba detrás de una conjura para defenestrar al jefe
de gobierno a raíz de la situación imperante en el país.
En un afán por desmentir el creciente rumor de un rompimiento
de relaciones, acrecentado por la prolongada estadía en Estados
Unidos del segundo al mando del gobierno, Zelaya y Santos decidieron
salir ante los medios de comunicación para demostrar que sus
relaciones siguen intactas.
El vicepresidente aseguró que el proceso de licitación
pública para la compra de energéticos responde al planteamiento
de un grupo de notables, que hizo suyo el presidente de la República
con el fin da abaratar los costos de los carburantes en el mercado nacional.
En ese sentido, dijo que apoya el proceso de licitación internacional
y la decisión del Presidente de poner a disposición de
los diferentes sectores de la sociedad hondureña las bases del
proceso a efecto que éstos puedan presentar sus observaciones
y que la mismas sean adjuntadas al documento final.
Aseguró
que las bases de licitación dan la oportunidad a los participantes
de competir en igualdad de condiciones y estipula la transparencia,
eficiencia y la debida publicidad del proceso, de acuerdo a los
mandatos de la Ley de Contratación, independientemente
de que se trate de importadoras venezolanas o de cualquier otra
nacionalidad. |
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“Este
proceso de licitación que impulsa el gobierno de la República
no debe de alguna forma alterar las relaciones de amistad con el gobierno
de Estados Unidos de Norteamérica, que ha sido y son nuestros
amigos y nuestros mejores aliados, ni con ningún otro gobierno,
pues se trata, simplemente, el ejercicio de una facultad soberana en
aras de lograr mejores precios para el pueblo hondureño”,
apuntó.
En su comparencia, el vicepresidente quiso dejar clara su lealtad al
jefe de gobierno al afirmar que sus acciones se apegan a los principios
democráticos y “el pleno respeto a los mandatos de la Constitución
de la República y las leyes del país”.
El gobernante, por su lado, restó importancia a los rumores e
insistió que la licitación responde al deseo de su gobierno
de ofrecer mejores precios a los consumidores hondureños y atenuar
las alzas del energético en el mercado internacional de combustibles.