Cartagena
de Indias será la tercera ciudad colombiana que acoge unos Centroamericanos
y del Caribe después de que lo hicieran Barranquilla (1946) y
Medellín (1978).
Los Juegos de Cartagena contarán con las subsedes de Bogotá,
Barranquilla, Santo Domingo y México, que acogerán deportes
como la vela, hípica, remo o balonmano.
Los Juegos dependientes hoy de la ODECABE surgieron en la década
de los años veinte del siglo pasado gracias al impulso del entonces
presidente de México, Plutarco Elías Calles.
El mandatario mexicano, que anteriormente había sido maestro
rural, confió en el entusiasmo del licenciado Alfredo B. Cuéllar
y del doctor Enrique Aguirre para llevar a cabo la primera edición.
Cuéllar y Aguirre, inspirados en los ideales olímpicos
del Barón de Coubertin y apoyados y estimulados por el conde
Baillet Latour, entonces presidente del Comité Olímpico
Internacional, se encargaron de organizar por primera vez unos Juegos
del área.
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El
día de la Hispanidad, el 12 de octubre de 1926, en el estadio
nacional de la Ciudad de los Palacios, el general Plutarco Elías
Calles inauguraba los primeros juegos regionales del mundo, en
los que participaron 269 deportistas de Cuba, Guatemala y México
en las disciplinas de atletismo, baloncesto, béisbol, esgrima,
natación, tenis y tiro.
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México,
que con 136 deportistas acaparó más de la mitad de los
participantes, sumó 67 medallas, de ellas 25 de oro, seguida
de Cuba
con 44 (14 de oro) y Guatemala sólo obtuvo tres bronces.
= La Habana 1930
La siguiente cita de los Juegos Centroamericanos -no se añadió
la denominación y del Caribe hasta 1935- se inauguró en
la Ciudad de La Habana el 5 de abril de 1930 y significó el primer
triunfo en el medallero de Cuba sobre su eterno rival mexicano y el
inicio de la participación femenina, a cargo de seis tenistas
cubanas.
Costa Rica, El Salvador, Honduras, Jamaica, Panamá y Puerto Rico,
junto con los fundadores México, Cuba y Guatemala, elevaron a
nueve el número de países participantes y a casi el doble
(606) la cifra de competidores.
Fútbol y voleibol se incorporaron al programa de los Juegos,
en los que también hubo demostraciones de pelota vasca, hípica
y polo.
Cuba sumó 68 medallas (28 de oro), seguida de México con
40 (12 oros) y Panamá con 10 (4 oros), mientras que Puerto Rico
se quedó a las puertas de lo más alto del podio con tres
medallas de plata.
= El Salvador 1935
El Salvador organizó los primeros Juegos Centroamericanos y del
Caribe -así denominados-, en 1935, tras la renuncia de Guatemala.
En esta cita tomaron parte los mismos países que lo hicieron
en La Habana, aunque se incrementó a 14 el número de disciplinas
deportivas y en ellos obtuvieron sus primeras medallas de oro los anfitriones,
Puerto Rico y Guatemala.
Hubo 741 deportistas, de ellos 62 mujeres, y en ellos México,
tras el revés sufrido cinco años antes en La Habana, volvió
a ocupar la primera plaza final con 78 medallas (37 de oro). Cuba sumó
más medallas (85), pero se quedó en 31 oros.
Boxeo, equitación, golf, lucha y polo acuático debutaron
en San Salvador, donde la competición abandonó definitivamente
el carácter
aficionado de eventos anteriores y se produjo un importante avance
en el nivel de los participantes.
= Panamá 1938
La cuarta edición de los Juegos, disputada en 1938, logró
superar el millar de participantes en Panamá después de
la nueva renuncia de Guatemala.
Venezuela debutó y elevó a diez el número de países
participantes, con 1.217 competidores, mientras que el número
de deportes ascendió a 17, con la inclusión del ciclismo,
frontenis y levantamiento de pesas. En los Juegos se mejoraron nada
menos que 14 marcas en atletismo y 8 en natación.
México copó de nuevo el medallero final con 72 metales
(24 oros) y la anfitriona Panamá, que presentó el mayor
número de participantes con 285 deportistas, logró desbancar
a Cuba de la segunda plaza con 66 medallas (24 de oro). Cuba fue tercera
con 60 (24 oros).
= Barranquilla 1946
La Segunda Guerra Mundial, que también afectó sensiblemente
a América, obligó a un paréntesis de ocho años
en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, cuya V edición se
disputó en 1946 en
la ciudad colombiana de Barranquilla con la participación de
14 delegaciones y la victoria absoluta de Cuba.
Antillas Holandesas, Trinidad y Tobago, República Dominicana
fueron los países que se agregaron a la fiesta deportiva regional.
Cuba
que, salvo en los II Juegos que organizó en La Habana, se
tuvo que contentar siempre con un papel segundón ante la
superioridad mexicana, se rebeló contra su destino y se erigió
en la más laureada con 78 medallas (29 de oro). México
fue segunda con 76 podios (26 de oro), seguida de Panamá
(40 y 13 de oro), Puerto Rico (24 y 9 de oro), Jamaica (26 y 6 de
oro), Colombia (16, 5 de oro).
La gimnasia fue el único deporte que se incorporó
al programa de los juegos. |
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=
Guatemala 1950
Guatemala, uno de los tres países fundadores de esta competición,
cumplió al fin en 1950 su viejo anhelo de organizar los Juegos,
después de haber desistido en 1934 y 1938.
Mil trescientos noventa deportistas de 14 países, entre los que
figuraba una pequeña representación de Haití, desfilaron
el 8 de febrero de 1950 en la inauguración de los VI Juegos regionales.
México recuperó la primera plaza que le había arrebatado
Cuba cuatro años antes y se quedó a siete metales del
centenar de medallas, incluidas 43 de oro.
Cuba fue segunda con 79 medallas (24 de oro), Puerto Rico tercera (29
y 12 de oro), Jamaica cuarta (23, 10 oros) y Guatemala quinta con nada
menos que 59 podios, aunque sólo nueve fueron de oro.
= México 1954
La capital de México, un país siempre solícito
para ser el anfitrión de cualquier competición deportiva,
se convirtió por segunda vez en la capital regional del deporte
Centroamericano y del Caribe al organizar los VII Juegos en 1954.
Panamá había sido el país originalmente designado
para albergar la competición, pero diversos problemas le obligaron
a renunciar y las autoridades deportivas mexicanas reaccionaron con
prontitud para tener listo el estadio de la Ciudad Universitaria el
5 de marzo de 1954, fecha inaugural de estos VII Juegos, que adquirieron
la mayoría de edad en muchos aspectos.
Esta edición pasará a los anales del evento por ser la
primera en la que se utilizó cronometraje eléctrico y
fotografía de las llegadas (foto finish) en la competición
de atletismo.
También por vez primera se enciende en el pebetero olímpico
el fuego simbólico durante la ceremonia de apertura, a semejanza
del rito del Fuego Nuevo que los aztecas celebraban cada 52 años
para
significar la entrada en un nuevo ciclo en su existencia.
El número de países desciende a doce, ya que no envían
delegación Costa Rica, Haití, Honduras ni Trinidad Tobago,
aunque vuelven República Dominicana y Venezuela, ausentes cuatro
años antes en Guatemala.
México, como anfitrión, regresó a la primera plaza
del medallero y, por primera vez en la historia de los Juegos superó
el centenar de metales con 124, de los que 47 fueron de oro.
Cuba se tuvo que conformar de nuevo con la segunda plaza (68 y 29
de oro). A continuación figuraron Venezuela con 53 podios (14
de oro), Colombia con 23 (8 de oro), Panamá con 22 (7 oros) y
Puerto Rico con 24 (6 de oro).
Una de las situaciones más curiosas se produjo en la final masculina
de baloncesto, que debía enfrentar a México y Panamá,
pero el partido nunca se disputó porque los árbitros no
comparecieron y los organizadores decidieron otorgar el primer puesto
a las dos selecciones. El bronce fue para Puerto Rico.
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