| Recetas economicas han sido poco eficases |
|||
|
|||
|
|||
|
Sostuvo que esos países obtuvieron logros porque "siempre tuvieron claras sus estrategias sectoriales de producción y se preocuparon de que las nuevas actividades que desarrollaban, estuvieran vinculadas con otras existentes en sus propios mercados". Ocampo dijo a Efe que, por el contrario, en América Latina "las reformas de los años ochenta y noventa se basaron en el principio de que la mejor política productiva sectorial era la que no existía". A ese respecto, mencionó que el desarrollo de la industria del ensamblaje (maquilas) en varios países latinoamericanos es una prueba de ello pues "se trata de una actividad que tiene muy poca relación con las economías nacionales". Una de las principales consecuencias de esa falta de coherencia ha sido que las reformas macroeconómicas tuvieron un escaso impacto en el crecimiento de la región, apuntó el subsecretario general de la ONU. Por coincidir este nuevo informe con la reunión ministerial que se celebra en Ginebra para intentar salvar las negociaciones de la Ronda de Desarrollo de Doha, en el marco de la OMC, Ocampo observó que "las reglas comerciales internacionales no deben restringir la capacidad de los países de adoptar sus propias políticas productivas". "Este margen de maniobra es esencial sobre todo para los países en desarrollo", señaló en declaraciones a Efe. No obstante, manifestó su convencimiento de que "las reglas multilaterales son esenciales para esos países, sobre todo ante el gran riesgo de que el proteccionismo retorne y termine de restringir sus posibilidades de exportaciones". Consideró que cualquier acuerdo en la Organización Mundial del Comercio (OMC) debe dar a los gobiernos posibilidades de aplicar "las políticas de desarrollo productivo más convenientes para sus países y que permitan el encadenamiento entre las empresas que se han internacionalizado y las que permanecen en el mercado local".
En ese último sector, el documento menciona que esa participación podría hacerse realidad mediante una mayor "movilidad de la mano de obra poco calificada". Poco
eficaces En esa línea, revela que "la desigualdad internacional (que mide las diferencias de ingresos entre países) ha aumentado fuertemente desde 1980". Por ello, sugiere al mundo en desarrollo "tomar más la iniciativa en lo que concierne a determinar las políticas económicas específicas" de cada país y "trazar su propia vía de reformas". Esa perspectiva contribuiría a "evitar los derrumbes del crecimiento, como los que se registraron entre 1996 y 1998 y entre 2000 y 2002", afirma el documento. Tras
reconocer que parte del desarrollo depende de los intercambios comerciales,
el estudio aclara que "no se trata de cuánto exportan
los países, sino de qué exportan" e insiste en
la importancia de centrarse en productos que "contribuyan a reforzar
los lazos productivos con el resto de la economía nacional".
|
|||