En los
últimos quince días se reportó el secuestro del
niño Cristian Eduardo Murcia, de la joven Gabriela Abufele,
hija del empresario Emin Abufele y, el más reciente, el de
la niña Katia Lorena Fiallos, quien este jueves fue plagiada
por desconocidos cerca de su vivienda en la ciudad de Siguatepeque,
región central del país.
También el 17 de febrero de este año se registró
el secuestro del menor Marcos Aníbal Contreras, quien fue liberado
tras pagar una fuerte suma de dinero. La tendencia muestra que los
secuestradores están prefiriendo a los niños como sus
principales blancos o víctimas.
El resurgimiento de la industria del secuestro y la reactivación
de peligrosas bandas de plagiarios que se creían desarticuladas,
ha llamado a preocupación al empresariado hondureño,
que frente a esa situación elevó hoy su voz de alerta
pidiendo la protección a las autoridades de Seguridad.
“Estamos sumamente preocupados porque el secuestro es uno de
los delitos que mayor intranquilidad y nerviosismo provoca en la ciudadanía.
Nosotros hemos podido comprobar ese nivel nerviosismo que ha surgido
en el sector empresarial y la ciudadanía en general, porque
ese es un delito que no distingue clases sociales”, dijo.
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Añadió
que el empresariado hondureño ya ha hecho saber su preocupación
a las actuales autoridades del país, en el sentido que
tienen que prestarle un mayor apoyo y colaboración al
ministerio de Seguridad para que pueda contar con los suficientes
agentes y logística para controlar este delito. |
Galeano
ve con intranquilidad la limitada capacidad de reacción que
tiene la policía frente a este flagelo, ya que en lo que va
del año se han reportado cuatro secuestros y la tendencia va
en crecimiento.
“Nos preocupa porque el resurgimiento de esto va en una proporción
y una medida bastante alarmante y ojalá que haya conciencia
en las autoridades superiores de la preocupación que existe
en la ciudadanía”, dijo.
El empresario que internacionalmente este tipo de hechos delictivos
hace ver a Honduras como un país en donde no existe la suficiente
seguridad para la inversión extranjera.
“La delincuencia y la falta de seguridad personal es algo que
puede incidir fuertemente en la decisión de cualquier persona
en escogernos como el sitio ideal para venir a poner sus industrias
fabriles”, finalizó.
El llamado de la cúpula empresarial hondureña coincidió
hoy con la liberación de la joven Gabriela Abufele, cuyo secuestro
se mantuvo en la más alta reserva por su familia y las autoridades
para no poner en riesgo su vida. Se desconoce el monto que su padre
pagó por su libertad.
Los
últimos secuestros