Villafranca
es el tercer funcionario del “Poder Ciudadano” que deja
el cargo por diferencias con sus superiores. El primero fue el secretario
general del ministerio de Salud, Denis Castro Bobadilla, a quien le
siguió el gerente de la Empresa Nacional de Energía
Eléctrica, Juan Bendeck.
Otro que deja el gobierno a partir del 1 de julio, para asumir un
alto cargo en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Washington,
es el todavía ministro de Finanzas, Hugo Noé Pino, quien
precisamente es pariente del renunciante director del hospital Escuela.
Villafranca adujo que su renuncia obedece a asuntos estrictamente
personales y no necesariamente a presiones políticas, aunque
admitió que han existido fuertes diferencias con el ministro
de Salud, Orison Velásquez, quien en varias ocasiones le llamó
públicamente la atención.
El enfrentamiento entre ambos funcionarios llegó a tal punto
que el titular del ramo le prohibió a Villafranca que siguiera
hablando en los medios de comunicación sobre la situación
del hospital, aunque éste señaló que esa fue
una decisión personal suya, porque el único que le debe
obediencia es a Dios.

Orison
Velasquez. |
“Esta (renuncia) es una decisión personal irrevocable
y deseamos que el pueblo sepa que jamás mentí,
trabaje con dignidad y honradez por ellos y que voy a continuar
ayudándoles humildemente desde mi cargo de medico especialista
en cirugía de cáncer en el hospital San Felipe”,
anoto. |
El entrevistado
aprovechó la oportunidad para denunciar la carencia de medicamentos
en el principal centro hospitalario del país y las limitaciones
que existen para poder operar a un nivel óptimo. Por ejemplo,
indicó que el hospital requiere de 1,000 millones de lempiras
anuales y apenas cuenta con 550 millones.
“El problema del hospital escuela es grande, es un hospital
sumamente complejo que atiende un promedio de 3,500 y 4,000 consultas,
estamos hablando de mas de 1.5 millones de consultas al año”,
refirió.
Al mismo tiempo, que Villafranca hacia pública su renuncia,
el ministro de Salud, Orison Velásquez, reaccionó en
una radioemisora diciendo que estaba sorprendido y que lamentaba la
salida de su subalterno, pero que no podía oponerse tratándose
de una decisión personal. “El sabrá porque la
esta tomando”.
Dijo que la salida de Villafranca le da la oportunidad para reorganizar
el hospital Escuela, que necesita de una adecuada rectoría
por tratarse del más grande complejo hospitalario del país.
El
ministro dejo entrever que no estaba conforme con la administración
de Villafranca, porque este nunca se quiso sujetar a su jerarquía.
Velásquez
ha sido cuestionado por diferentes sectores debido a supuestas
anomalías en las licitaciones de medicamentos y por su
decisión de apartar del proceso de supervisión
al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). |

Juan
Bendeck. |