“El
Gobierno de la República reprocha cualquier intromisión
o comentario de otros países respecto a las reuniones que Honduras
pueda sostener con países con los que mantiene relaciones diplomáticas”,
señaló la Presidencia de la República en un escueto
comunicado.
El malestar de las autoridades hondureñas surge a raíz
de la denuncia hecha por el consejero económico de la embajada
de Estados Unidos, James Willard, en torno a la reunión secreta
que funcionarios hondureños mantuvieron con ejecutivos de la
estatal Petróleos Venezolanos (PDVSA).
“El Gobierno manifiesta que Honduras sostiene relaciones diplomáticas
y de Estado con muchos países, razón por la cual el
Gobierno de la República está en su pleno derecho de
reunirse con quienes estime conveniente para el pueblo y país”,
señala la Presidencia.
En el comunicado, el gobierno confirmó la reunión que
el gerente de la Empresa Hondureña de Energía Eléctrica
(ENEE), Leo Starkman, sostuvo en un hotel capitalino con inversionistas
argentinos, venezolanos y de otras nacionalidades para tratar el tema
de energía.
“Reiteramos nuestro respeto y sociedad estratégica con
aquellos países con los que Honduras ha priorizado sus relaciones
diplomáticas y comerciales”, concluye el boletín
oficial.
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| Yani
Rosenthal. |
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Por
su lado, el ministro de la Presidencia, Yani Rosenthal, negó
que el encuentro entre los representantes del gobierno e inversionistas
y delegados de la empresa petrolera de Venezuela, PDVSA, se
haya realizado en secreto tal como lo publicaron los periódicos.
Aseguró
que la reunión se realizó a la luz del día
en un hotel capitalino, porque el gobierno no tiene nada que
esconder en el tema de combustibles.
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