El gobierno es demagogo y mentiroso, acusan labriegos

   
  • Demandan delinear una verdadera política agrícola que ponga fin a los conflictos en el campo
31 de mayo de 2006
Redacción Proceso Digital 

Tegucigalpa - De mentiroso y demagogo calificó hoy la dirigencia de la Central Nacional de Trabajadores del Campo (CNTC) al gobierno del presidente Manuel Zelaya Rosales, porque consideran que en 120 días de su gestión administrativa no ha cumplido con las promesas hechas a los labriegos hondureños.


Los dirigentes de la CNTC ofrecieron hoy una rueda de prensa para denunciar la falta de voluntad política del gobierno para solucionar los problemas agrarios que enfrenta el movimiento campesino, particularmente la agilización de los trámites de legalización de tierras que se encuentran estancados en el Instituto Nacional Agrario (INA).

Además, denunciaron la confabulación de terratenientes, policías y políticos de turno para despojarlos de sus propiedades, mediante desalojos violentos, encarcelamiento, persecución y hasta el asesinato de varios de sus dirigentes en diferentes partes del territorio nacional.

Como ejemplo citaron los asesinatos de los líderes campesinos Teofilo Gutiérrez e Isidro Velásquez en Victoria, Yoro; Fabian González y José Santos Carrillo en la regional de la Paz; Pablo Garay en Colón; Felipa Teonila Flores en Santa Bárbara y Edickson Roberto Lemús en el Progreso.

“Repudiamos las acciones demagógicas de la Secretaría de Agricultura en sus programas que dicen que son para reducir la pobreza en el área rural, dándole dos quintales de fertilizantes y una bolsa de 50 libras de semilla a los pequeños productores, pero solo aquellos que tienen cinco manzanas de tierra”, señalan en un comunicado.

A juicio de los campesinos, tal medida es excluyente y también promueve y fomenta el divisionismo en las empresas campesinas.

“Nos sentimos sumamente molestos por el engaño de que hemos sido objeto, una vez mas por el presidente Manuel Zelaya que nos prometió resolver los problemas agrarios que tenemos en los primeros 100 días de su gobierno y ya tiene 120 días de gobernar y no ha resuelto nada”, apuntó el dirigente Daniel Yánez.

Lamentó que la actual administración pretende engañar a los campesinos entregándoles semillas transgénicas y unos cuantos sacos de fertilizantes, que en el fondo lo que muestra es la falta de una política agrícola para dotar de tierras a los campesinos y fomentar la producción en el campo.

Yánez indicó que no miran con esperanza que los conflictos en el campo puedan ser resueltos por el actual gobierno, por lo que llamó al movimiento campesino y popular a unirse para exigir mayores oportunidades de acceso a la tierra y a los medios de producción, así como empleo, seguridad, salud, techo y alimentación.

El líder labriego advirtió que están en contra de pagar las tierras que les fueron adjudicadas en el anterior gobierno y que fueron sobrevaloradas por sumas estratosféricas.

Como ejemplo citó que latifundios valorados en tres millones de lempiras fueron comprados por 17 millones en contubernio entre terratenientes y las autoridades del INA.

Por otro lado, señaló que las diferentes organizaciones campesinas del país llevarán ante el Congreso Nacional una iniciativa de ley orientada a derogar la Ley de Modernización Agrícola y aprobar una verdadera legislación agraria, para lo cual tienen planificadas diferentes acciones de presión.

En la conferencia de prensa participaron el secretario general del Sindicato de Trabajadores del Instituto Nacional Agrario (Sitraina) Manuel Sosa y el secretario general de la CNTC, Paulino Zelaya, quienes también exigieron al gobierno la puesta en marcha de una verdadera política agrícola.

Denuncian corrupción
Los dirigentes campesinos aprovecharon la oportunidad para desautorizar al dirigente y actual subdirector del INA, Marco Tulio Cartagena, para que hable o represente a los campesinos hondureños.

Los denunciantes presentaron fotocopias de documentos en los que el subdirector del INA cobró más de 20 mil lempiras por tramitar la personería jurídica de la Empresa Asociativa “Dios con Nosotros” de Juticalpa, Olancho, cuando este trámite es totalmente gratis.

Sosa denunció que los solicitantes tuvieron que vender sus animales domésticos, bicicletas y otros enseres domésticos para pagarle a Cartagena.

“Él (Cartagena) no representa al movimiento campesino y lo desautorizamos para que hable en nombre de éste, ya que el sólo es un empleado del gobierno y no fueron los campesinos quienes lo llevaron al poder”, dijo Yánez.