El 30 de
noviembre de 2004, los editores del diccionario Merriam-Webster anunciaron
que una nueva palabra: “blog”, símbolo de la diferencia
entre el viejo y el nuevo periodismo, era la palabra más consultada
por el público, la más destacada del año 2004.
Blog, también conocida como Weblog, resume la existencia de un
nuevo fenómeno de prensa. La palabra debutó en el diccionario
de Merriam-Webster en el 2005 y se define como “un sitio en la
red (Web site) que contiene una revista personal en línea con
reflexiones, comentarios y frecuentemente hipervínculos que remiten
al lector a sitios de interés.”
Blog es la palabra a comprender. Se sustenta en un periodismo participativo
–al que la tradición rehúsa aceptar como genuino-
de recién nacimiento, cuya clave es la descentralización,
que ofrece noticias a la carta, basado en un periodismo hecho por usted
-amigo lector- que representa la fuente inagotable de voces frescas
nacidas en las entrañas de la comunidad; un periodismo de una
clase diferente, liberado de la tradición y los estándares
del periodismo profesional, que viene de abajo hacia arriba y que llega
al público sin el látigo editor, sin intermediarios. Ese
periodismo cuyos defensores claman como tendencia y no como una moda,
está resumido en 4 letras: blog.
Este periodismo participativo está basado en “el acto de
un ciudadano, o grupo de ciudadanos, desempeñando un papel activo
en el proceso de coleccionar, reportar, analizar y diseminar noticias
e información. El intento de esta participación es proveer
la información independiente, confiable, precisa y amplia que
la democracia requiere.” (Shayne Bowman y Chris Willis, The Media
Center en el American Press Institute, 2003)
Algo verdaderamente revolucionario está ocurriendo en el manejo
de la información en el mundo. Un proceso emergente desde la
base hasta la cima, autoorganizando la creatividad, ha creado el más
grande sistema de publicidad de la historia humana que, para mayo del
2003, descansaba en más de 10 mil millones de documentos localizados
en cerca de 40.4 millones de sitios WEB. Internet ha dado paso a una
transición momentánea del periodismo que es impactante,
anticipándose que el tiempo de colisión entre las formas
de periodismo –el tiempo de su bifurcación final- será
más dramático y fulminante.
¿Ha muerto el periodismo tradicional? En el más radical
de los enfoques está la posición del editor y fundador
del periódico digital Surcoreano, Ohmynews.com que tiene más
de 2 millones de lectores al día y es producido con insumos de
más de 26 mil ciudadanos-periodistas registrados: “Con
OhmyNews, deseamos decirle adiós al periodismo del siglo XX donde
la gente solamente vio las cosas desde los ojos de los tradicionales,
medios conservadores… El concepto fundamental es que cada ciudadano
es un reportero.” (Oh Yeon-ho)
Lo tradicional, basado en el “filtre, luego publique”, versus
lo emergente que descansa en la irreverencia del “diga lo que
tiene que decir, que lo bueno será separado de lo mediocre después
de los hechos”, es, en esencia, el signo de la controversia.
El tiempo nos enseñará si los bloggeros tienen la razón
o si, una vez pasada la moda, la tengan quienes compartan la opinión
de un experimentado periodista norteamericano que, ante el fracaso de
los blogs en las últimas elecciones presidenciales en los Estados
Unidos, afirmara recientemente: teclear no es periodismo.