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Prodi presenta |
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El mayor número de carteras ha sido entregado a los Democráticos de Izquierda (DS, heredero del viejo partido comunista PCI), que ocupan nueve. La Margherita, el segundo grupo más importante de La Unión, formada por democristianos, liberales, republicanos, socialistas, entre otros, controla siete. El presidente de los DS, el ex jefe del Gobierno Massimo D'Alema, ha sido nombrado vicepresidente y ministro de Exteriores, y el líder de La Margherita, Francesco Rutelli, también ha sido nombrado vicepresidente y ministro de Cultura. El resto de los ministerios los ha repartido entre el democristiano UDEUR; Italia de los Valores, el partido que fundó el ex fiscal símbolo de la lucha contra la corrupción Antonio Di Pietro; el partido Refundación Comunista (PRC), el Partido de los Comunistas Italianos (PDCI), los Verdes y la Rosa en el Puño, coalición formada por socialista y radicales. La cartera de Interior la ha entregado al ex presidente del gobierno el socialista Giuliano Amato y la importante de Economía al prestigioso economista Tommaso Padoa Schioppa, que fue miembro del comité ejecutivo del Banco Central Europeo. En comparación con el ejecutivo de Berlusconi, que sólo tenía a dos mujeres en sus filas, el Gobierno Prodi cuenta con seis, pero sólo una tiene cartera, Livia Turco, de Democráticos de Izquierda, que pasa a dirigir el ministerio de Sanidad. El resto son ministras sin carteras. Entre ellas está la radical Emma Bonino, que aspiraba al ministerio de Defensa, a lo que se opusieron con todas sus fuerzas los comunistas de Refundación debido a que apoyó la intervención en la guerra de Irak. Observadores políticos precisaron hoy que el nuevo ejecutivo está "desequilibrado" hacia la izquierda y que ello se debe a que los partidos de la izquierda y en especial la más radical (Refundación Comunista y PDCI) lograron mejores resultados en las urnas que los moderados centristas. Otro aspecto tenido en cuenta por Prodi a la hora de distribuir los ministerios ha sido, según Piero Ostellino, de Corriere della Sera", la necesidad de recompensar a los DS con un número "tal vez excesivo" de ministros, por no haberle entregado ni la presidencia de la Cámara de Diputados ni la del Senado, a pesar de ser el partido más importante de La Unión. La Cámara la preside Fausto Bertinotti, de Refundación Comunista, y el Senado el democristiano Franco Marini, de La Margherita. El nuevo ejecutivo, que devuelve a Prodi al Gobierno -que ya ocupó de 1996 a 1998- se presentará ante el Parlamento para pedir el voto de confianza el próximo jueves. Ese día presentará Prodi su programa ante el Senado, donde La Unión sólo tiene dos senadores más que los conservadores de Berlusconi. Si consigue el "sí" de la Cámara alta, el lunes pedirá la confianza de la Cámara, donde el centro izquierda tiene mayoría absoluta. Prodi dijo hoy que no teme al Senado y que confía en la fidelidad de los senadores de su coalición. Una vez lograda la confianza del Parlamento, Prodi pondrá en marcha su programa, que contempla el reforzamiento del papel de Italia en la UE y la regeneración de la maltrecha economía, que comenzará con la lucha a la evasión fiscal. Además
de la lucha a la evasión fiscal, que alcanza los 200.000 millones
de euros, también ha anunciado una reforma de la justicia, para
hacerla más ágil y un retiro "rápido",
pero acordado con Bagdad, de las tropas italianas presentes en Irak.
EFE |
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