- El
organismo cuestiona que la administración de Manuel Zelaya se
ha caracterizado por la improvisación
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Si no endereza el rumbo puede caer en la inestabilidad política,
como algunos países de América del Sur
Tegucigalpa
- Los primeros cien días del Gobierno que preside Manuel Zelaya
han sido marcados por la improvisación,
mostrada en su discurso de toma de posesión, según el Foro
Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (FOSDEH).
En un análisis de los primeros cien días del actual gobierno,
titulado "La versión del país que nunca le dirán
sus asesores al presidente Zelaya", el coordinador del FOSDEH, Raf
Flores, incluso advirtió que si el gobernante no cambia el rumbo
de su gestión, "corre el riesgo de caer en la ingobernabilidad".
Zelaya ha anunciado que el próximo sábado dará a
conocer a los hondureños un informe de sus primeros cien días
de gobierno, mientras que el ahora opositor Partido Nacional dará
a conocer su evaluación del gobernante el próximo domingo.
Flores dijo que "en Honduras no estamos vacunados contra la ingobernabilidad",
y subrayó que a este país le puede ocurrir lo mismo que
a algunos de América del Sur, caer en la inestabilidad política
por sus malos gobiernos.
El análisis del FOSDEH señala que "lo que tenemos a
la vista es a un presidente que se queja de que la sociedad no comprende
y acompaña sus intenciones reformadoras, pero que ha sido incapaz
de mostrar si efectivamente las tiene".
"La improvisación mostrada en su discurso de toma de posesión
sigue vigente en el desempeño de sus funciones", añade
el documento.
Flores recalcó que el análisis no es para criticar, sino
para tratar de incidir a favor de que el país mejore, como lo están
señalando otros sectores sociales, que se ven defraudados con los
primeros cien días de Zelaya, que se cumplirán el próximo
sábado.
El presidente, según el FOSDEH, está dando respuestas económicas,
"no sostenibles", a algunos de los problemas sociales que heredó
del pasado gobierno, de Ricardo Maduro, que concluyó el 27 de enero
pasado.

Flores añadió que en la Casa Presidencia no hay verdaderas
respuestas para enderezar el camino que dejó el gobierno de Maduro,
porque lo que está haciendo Zelaya son "promesas en lugar
de propuestas".
"Hace falta un estadista que conduzca el país, el presidente
parece que no estaba preparado para gobernar", enfatizó el
coordinador del FOSDEH.
Gabinete “archipiélago”
Sobre el Gabinete de Gobierno, el análisis del FOSDEH señala
que da la impresión de ser un archipiélago de poder en el
cual el único puente que los une está bajo control del propio
mandatario.
El organismo también destaca que en la actual administración
hubo tanta manipulación en la selección de personal, que
aún dentro de los propios ministerios hubo nombramientos contrapuestos.
Esa situación, agrega, reflejó "tempranas disputas
o desautorizaciones entre ministros y viceministros o ministros y altos
cargos".
Algunos de los más cercanos colaboradores de Zelaya, según
el FOSDEH, no están trabajando por el bienestar del país,
sino por una candidatura presidencial en el futuro cercano.
La corrupción también ha asomado en el gobierno de Zelaya,
según denuncias de una supuesta compra fraudulenta de medicinas,
recordó el FOSDEH.
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Flores dijo que lo que Honduras requiere es un plan de reactivación
económica y social de alto impacto que incluya nuevas reformas
del Estado, y un respaldo verdadero a la ejecución de la
Estrategia de Reducción de la Pobreza (ERP).
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"Pero en lo acontecido en la aprobación (el miércoles)
del presupuesto de la República (el Gobierno) nos muestra la tendencia
contraria", agregó.
La impresión del FOSDEH y de otros sectores sociales es que Manuel
Zelaya ha cumplido 100 días de gobierno, pero parece que "lleva
años".
Cuestionan presupuesto
En un comunicado, el FOSDEH también cuestionó el recién
aprobado Presupuesto General de Ingresos y Egresos de la República
por considerar que el mismo "diluye la estrategia de Reducción
de la Pobreza".
Señaló que el Presupuesto, tal y como fue aprobado por los
diputados, refleja que "continuará el modelo económico
generador de pobreza y que los únicos beneficiarios serán
los grupos de poder económico presentes en el Congreso Nacional
y la administración pública".
El organismo privado consideró que la aprobación de un presupuesto
que supera los 83.000 millones de lempiras "ratifica que el problema
mayor de Honduras no es la falta de recursos, sino la forma en que son
administrados y transformados para el enriquecimiento y búsqueda
de poder político de un reducido grupo".
El Congreso Nacional aprobó el miércoles un presupuesto
de 82.950 millones de lempiras, de los cuales 42.996 millones de lempiras
corresponden al Gobierno Central, mientras que 39.954 millones de lempiras
son para las instituciones descentralizadas.
El
presupuesto fue aprobado 97 días después de que el presidente
de Honduras, Manuel Zelaya, asumió el poder, para un período
de cuatro años que concluirá el 27 de enero de 2010.
Según el FOSDEH, este presupuesto "no superó los problemas
como el de las partidas globales, las partidas discrecionales, los gastos
encubiertos o de otros rubros generales que debieron ser aclarados".
"Tal como fue aprobado pareciera que la orden recibida o negociada
entre el Poder legislativo y el Ejecutivo era el de “asignar gastos”
y establecer partidas que permitan el cumplimiento de los compromisos
contraídos con los inversionistas nacionales y extranjeros que
financiaron la campaña electoral del ahora partido de Gobierno”.

Denunciaron que el actual presupuesto enfrenta entre otros problemas el
desmantelamiento de la Estrategia de Reducción de la Pobreza y
del Consejo Consultivo “al sustraer 700 millones de los 887 millones,
sobrantes de los 2.700 millones de alivio o condonación de la deuda
externa que el país recibirá durante el presente año”.
Son fondos que servirán, entre otras cosas, para financiar algunas
de las promesas de campaña del actual presidente, como el proyecto
de la matrícula gratis y el incremento del número de efectivos
de la Policía, señalan.
Consideran además que la decisión de manejar 700 millones
de lempiras vía las municipalidades “es un nuevo mecanismo
de politización y de centralización de recursos por parte
del Congreso Nacional”.
“Ustedes han criticado que las anteriores administraciones han despilfarrado
más de 60.000 millones de lempiras en nombre de la ERPE que los
pobres en lugar de reducirse han aumentado, pero ustedes, con el presupuesto
que aprobaron, también están derrochando 20.000 millones
para financiar más de lo mismo”, plantea el FOSDEH en su
comunicado.
¿No es esto una contradicción?, ¿van a pasar del
discurso a la práctica?, cuestionan los miembros del organismo.
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