| 01 deabril de 2006 | ||||||||
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Dagoberto
Rodríguez Tegucigalpa - Diferentes sectores de la sociedad hondureña calificaron hoy como “ética y moralmente incorrecto” el hecho que los viajes del presidente de la República, Manuel Zelaya Rosales, sean auspiciados por ciudadanos extranjeros, porque eso compromete los intereses del estado hondureño. El viernes anterior el canciller Milton Jiménez Puerto reveló que varios de los viajes oficiales realizados por el mandatario de los hondureños eran costeados por empresarios guatemaltecos, versión que fue confirmada por el propio Manuel Zelaya el sábado antes de partir a Bello Horizonte, Brasil. “Estoy viajando en un avión de Western Union que es propiedad de Piero Cohen Montealegre, un señor nicaragüense que es amigo personal mío porque es criador de sementales andaluces y españoles”, dijo antes de partir a Sudamérica. El gobernante adujo que la determinación de realizar sus misiones oficiales de esta manera y no en viajes comerciales o en el avión presidencial West Wing, se debe a razones de seguridad y de ahorro de tiempo. Reacciones
en contra
Recordó que durante su gobierno, el ex presidente Carlos Roberto Reina tuvo una experiencia similar cuando un empresario norteamericano que le había facilitado un avión para una misión en el extranjero, quiso aprovecharse al entablar una demanda contra Honduras por que no se le otorgó una concesión de abanderamiento. “No es moralmente correcto, yo creo que definitivamente los viajes del presidente (Zelaya) deben ser pagados por el estado de Honduras y él los debería, diríamos, mantener de alguna forma regulados, los que son de su estricta necesidad y también los de sus acompañantes”, afirmó. Ferrera que no cree que el estado hondureño no cuente con los suficientes recursos financieros para financiar los viajes oficiales del presidente, “yo no veo con buenos ojos, jamás lo he visto, creo que en todos los gobiernos ha habido esa práctica, pero lo hacen los que pueden ofrecerle eso al presidente, pero después le cobran demasiado con esos viajes. El empresario consideró que este tipo de situaciones, de alguna manera, comprometen o debilitan al presidente en la toma de decisiones con respecto a favores recibidos.
Desde ese punto de vista, Custodio consideró que la aceptación de esas asistencias foráneas es desde todo punto de vista inconveniente, porque, si bien representan un ahorro para el estado, el día de mañana puede cobrarse con un favor indebido. “Es un valor entendido que si el presidente acepta no va a pagar con un favor público en el futuro estos auxilios personales”, apuntó. Asimismo, el comisionado manifestó que la aceptación de este tipo de favores comprometen y debilitan la independencia del presidente en la toma de decisiones en actos de la administración pública, “que nos afecta a todos”.
Relaciones
peligrosas
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