Consideró
que el fenómeno está íntimamente ligado a los bajos
índices de desarrollo humano que registra el país.
"Los países donde los índices de desarrollo humanos
presentan condiciones más precarias es donde la violencia presenta
mayores condiciones de crecimiento", explicó.
Según las cifras proporcionadas entre 2001 y 2005 murieron violentamente
al menos 14.000 personas.
Refirió que en estudios de la Organización Mundial de
la Salud (OMS) Honduras, junto a El Salvador y Colombia, son registrados
como los países de Latinoamérica con los índices
de violencia más crecientes, en el caso de homicidios.
"Esto tiene que ver con una sociedad que no da respuestas estructurales
al problema de la violencia", apuntó.
Rivera Joya dijo que el problema de la violencia no solo se resuelve
con más policías en las calles, o con sacar los militares
a las calles.
"La violencia tiene también raíces sociales que deben
ser atendidas; debe estar muy conectada con el trabajo que se hace en
educación, con la promoción de empleo, con la necesidad
de promover alumbrado eléctrico, de ofrecer oportunidades a la
gente", expuso.
Asimismo indicó que es un problema que tiene que ver como una
sociedad evita que el índice de violencia crezca y como aquellos
sectores en riesgo, como los niños y jóvenes, puede evitarse
que ingresen a pandillas o el crimen organizado.
Cuestionó
el que los Gobiernos de Ricardo Maduro (2002-2006) y el de Manuel Zelaya
(2006-2010) hayan nombrado en el ministerio de Seguridad a personas
que fueron ex oficiales de las Fuerzas Armadas, como el capitán
Oscar Alvarez, y el actual ministro, el general (r) Alvaro Romero.
"Nosotros creemos que independientemente de los méritos
de una u otra persona, el tema de la seguridad no es un tema de enfoque
de defensa, la defensa es la conducción que da el Estado al tema
de sus relaciones internacionales para evitar que estas sean antagónicas
y para defender el territorio nacional frente a agresiones extranjeras.
En el caso de la seguridad la persona tiene que salirse del esquema
nada más de uso de las armas, porque deben entrar otros factores
como el de la prevención del delito, rehabilitación en
las cárceles y reinserción pos carcelaria.
"Estos no son temas de militares, son esencialmente civiles",
señaló.
Rivera Joya dijo que el país necesita también cambios
profundos en las políticas de seguridad porque si se continúa
"con el esquema eminentemente armado no vamos a reducir la violencia,
y más bien va a llegar el momento donde vamos a necesitar tener
un policía por persona porque solo le estamos apostando a los
efectos y no a las causas".
Deferentes grupos sociales en el país expresan a diario su preocupación
por los crecientes índices de violencia a nieval nacional.
Según cifras oficiales más de 400 personas han muerto
en el país, en los dos primeros meses del año.