Tegucigalpa
- El hondureño Harry Ebanks, secuestrado por un grupo guerrillero
en Nigeria el pasado 11 de enero, relató hoy a medios hondureños
la odisea que le tocó vivir durante los 19 días que permaneció
en cautiverio en esa alejada nación africana, junto a otros tres
compañeros de labores.
Ebanks,
quien actualmente se encuentra Inglaterra, en donde es sometido a un chequeo
médico, relató que gracias a Dios se encuentra en perfecto
estado de salud y que su mayor deseo es estar en su hogar lo más
rápido que pueda, aunque no precisó que fecha estará
de regreso en Honduras.
Ebanks y sus compañeros de cautiverio, entre ellos, el consejero
de seguridad británico Nigel Watson-Clark, el capitán norteamericano
del barco Patrick Landry y su colega búlgaro Milko Nichev, fueron
liberados el domingo anterior, tras permanecer secuestrados por más
de dos semanas.
Los cuatro extranjeros habían sido capturados el 11 de enero por
hombres armados del Movimiento para la Emancipación del Níger
Delta (MEND, por sus siglas en inglés) que atacaron al barco Liberty
Service, perteneciente a Tidewater, que trabaja para la empresa petrolera
anglo-holandesa Shell.
En breves declaraciones a la radioemisora HRN de Honduras, el compatriota
dijo que en este momento se encuentra en Londres, Inglaterra, bajo la
protección del Buró Federal de Investigaciones de Estados
Unidos (FBI) y del gobierno británico, pero no sabía la
fecha precisa que retornaría Honduras.
Recordó que el día del secuestro él se encontraba
trabajando en el cuarto de maquinas del barco Liberty Service, cuando
un grupo de hombres fuertemente armados llegaron en otra embarcación
y capturaron al capitán norteamericano del barco Patrick Landry
y a otro ciudadano inglés.
“Llegaron con armas y agarraron el barco. Cuando subí arriba
ya tenían al capitan y a otro señor de Gran Bretaña
que estaban en el bote de ellos ya. Me metieron al bote y dejaron el bote
abandonado a los tripulantes en Nigeria”, dijo.
Ebanks señaló que durante los 19 días que permaneció
en cautiverio, sus captores les daban suficiente comida y no los trataron
mal, ya que el objetivo era dar a conocer al mundo la situación
que está pasando en su país y que se presione al gobierno
de Nigeria para mejorar las condiciones de los pueblos en donde se extrae
petróleo.
“Ellos (los guerrilleros) dicen que solo quieren que el mundo sepa
que está pasando en su país y que el mundo presione al gobierno
de Nigeria para hacer mejor por ellos, porque como sacan el combustible
y no le ayudan a ellos”, apuntó.
Agregó, sin embargo, que en algunas ocasiones uno de sus captores
los amenazaba y les decía que los iban a matar sino cooperaban
con ellos. Además, tenían prohibido hablar con nadie.
Ebanks, quien trabaja en Nigeria para la empresa Tidewater, desde el 2002,
relató que el día de su liberación, a él y
sus compañeros, los sacaron a la medianoche del lugar donde permanecieron
durante los 19 días de cautiverio y los mantuvieron por varias
horas hasta que el gobernador llegó por ellos.
Tras quedar libres fueron recibidos por el presidente de Nigeria Olusegun
Obasanjo, quien les dijo que estuvo rezando por ellos y que gracias a
Dios no les pasó nada
Finalmente, el compatriota agradeció a los hondureños por
sus oraciones y pidió a su familia que siguieran orando por él
y creyendo en Dios “Muy pronto yo voy a estar con ellos, no sé
cuando, pero cualquier día de estos yo voy a estar con ellos”. |