| PRENSA ESPAÑOLA | ||
Pasarán
especial del impacto minero en etnias hondureñas |
||
|
||
|
El espacio de Euskal Telebista "Elkartasunaren Bideak-Rutas de Solidaridad" se hará eco de los problemas que los pueblos indígenas de Honduras y Guatemala padecen a causa de las acciones de empresas mineras en sus tierras. En las últimas dos décadas, América Latina se ha convertido en el destino más importante de la inversión minera en el mundo. El alza del precio internacional de los metales, y las leyes favorables, abrieron nuevas expectativas para grandes empresas del sector. Guatemala es el país centroamericano donde mayor controversia se ha creado en torno a la minería. Con la llegada al poder del nuevo gobierno de Oscar Berger, se dio vía libre a las explotaciones mineras en el país. La ley minera actual está en el ojo de la polémica; ha sido duramente cuestionada por los indígenas, los ecologistas y la iglesia. El equipo del programa visitará la Sierra de San Marcos donde está la concesión de la compañía Glamis Gold. En Guatemala se conoce bajo el nombre de Montana, mientras que en Honduras se llama Entre Mares, que opera en el Valle de Siria a unos 60 kilómetros al oeste de la capital, Tegucigalpa. Los argumentos en contra de esta compañía son principalmente dos. Por un lado, no hizo ninguna consulta a las comunidades que se encontraban en esta zona, y segundo que el proceso de hidrometalurgia puede tener un impacto muy severo en las fuentes de agua. Desde el obispado de Guatemala niegan que la explotación minera sea una buena alternativa para el desarrollo humano de las regiones pobres. Por una parte está el factor económico, ya que la ley favorece más a las transnacionales que al propio país. También denuncian el tema del impacto ambiental. Se trata de una región donde escasea el agua y la minería a cielo abierto utiliza mucho agua; además, Guatemala tiene un grave problema de contaminación de ríos. Su
impacto en Honduras Rodolfo Arteaga vivía con su familia en la comunidad de Palos Ralos. El yacimiento de oro, estaba justo debajo de sus casas. Sin muchas explicaciones fueron trasladados a su ubicación actual, la Nueva Palos Ralos. La empresa les dio tierras y viviendas en su nueva ubicación a cambio de las que tenían en su antigua comunidad. Les prometieron empleo, calles pavimentadas y agua potable. La empresa perforó un pozo de agua potable para los habitantes del pueblo, pero contenía agua de mala calidad. Estuvieron consumiendo esa agua, y contiene metales pesados como arsénico, mercurio y plomo. Una
misión de salud que el movimiento Madre Tierra, con el doctor Almendares
a la cabeza, reveló datos que se desconocían hasta entonces.
Se reportaron casos de enfermedades alérgicas, bronquiales y pulmonares.
La investigación de Madre Tierra señaló directamente
a la mina como causante de esos problemas. |
||