Eduardo Rodríguez, nuevo presidente
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El nombramiento de Rodríguez se produjo tras una jornada marcada por la violencia en las calles, que se saldó con un minero muerto y dos heridos en un choque entre manifestantes y fuerzas del orden, como parte de una grave ola de protestas contra las autoridades de casi un mes. "El país está esperando hoy un presidente", señaló Vaca Díez al empezar la sesión, en la que se congregaron los 157 senadores y diputados del país y decenas de periodistas locales y extranjeros. Un grupo de curiosos se acercó al lugar para ver la sesión desde la puerta principal del edificio, en el que se firmó el acta fundacional de la República boliviana en 1825, mientras unos pocos manifestantes permanecían en las proximidades del lugar. Tras admitir la renuncia de Mesa, el Congreso decidió en una resolución que, "ante la vacancia del cargo de presidente constitucional de la República y habiendo renunciado a la sucesión presidencial" Vaca Díez y Cossío", designar como jefe del Estado a Eduardo Rodríguez Veltzé", titular de la Corte Suprema. En un breve discurso, Vaca Díez justificó su renuncia en pro de "la unidad de nuestro país, para que se acaben las confrontaciones, y Bolivia recupere la normalidad y para que la experiencia vivida por nuestro país jamás sea repetida". En tanto que Cossío lo hizo "en las búsqueda de mejores días para el país, de un verdadero reencuentro de los bolivianos entorno a un verdadero futuro común". Tras designar al nuevo gobernante del país, Vaca Díez ordenó a una comisión de congresistas desplazarse hasta el domicilio de Rodríguez para hacer efectivo el nombramiento.
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